25 de Diciembre de 2008
Joaquín vuelve a ser importante

El otro día escribía un post en el que reflexionaba acerca de los extremos, una posición que bajo mi punto de vista cada vez se pierde más en un fútbol que se mueve por conceptos tácticos que buscan juntar líneas y achicar espacios, salvo en contadas excepciones. Apuntaba dos nombres, el de Robben y el de Jesús Navas, pero también recordaba al Joaquín de los inicios, a aquel chaval descarado del Puerto de Santamaría que con sus fintas y carreras en cierto modo nos enamoró a todos un poco, pero que se perdió en las últimas campañas con una alarmante irreguralidad.
Creo que a pocos jugadores les sienta mejor un capote que a Joaquín, un jugador auténticamente torero, capaz de lo mejor y lo peor, pero siempre con un innegable maestría en su diestra. Con una inventiva para el desborde fuera de lo común, Joaquín nos ha regalado momentos excelentes para todos los que nos gusta el balón. Sin embargo, la falta de constancia, la falta de trabajo y en ocasiones la falta de acierto a la hora de decidir su futuro porque debería de haber salido del Betis justo cuando ganó la Copa y no un año más tarde, han provocado que este genial extremo se haya ido perdiendo para desgracia de nuestro fútbol. Bajo mi punto de vista, es uno de los pocos futbolistas que aúnan el olé y el pañuelo, por eso su ostracismo, cuando debería estar en el mejor momento de su carrera, daba tanta lástima.
Pero parece que con Unai Emery Joaquín vuelve a sentirse diferente e importante, y eso es una buena noticia. Puede que ya no llegue a jugar en el Madrid o en el Chelsea, como parecía en sus inicios, pero lo que es evidente es que su regreso a la elite no puede dejar inadvertido a nadie. Joaquín es una maravilla cuando encuentra su fútbol y por eso ilusiona su vuelta, porque con 27 años aún tiene recorrido para reconducir su carrera, triunfar como jugador de club y asentarse en la selección española como jugador importante, aunque es cierto que ahora el sistema del combinado nacional no invita precisamente a la entrada de extremos.
A mi me encanta Joaquín y por eso aplaudo que después de varias campañas en caída libre brille otra vez. Lo ha jugado casi todo como titular en esta campaña y sus números goleadores apuntan a los que logró en sus mejores años en el Betis. Junto con Mata y Villa, se ha convertido en una de las piezas básicas de un Valencia que sin enamorar, cosa que no es necesaria cuando se mira la tabla, ha retomado la consistencia y pelea con argumentos por adquirir lugar propio en zona Champions y cuajar una buena actuación en la UEFA y la Champions.
Artículo original: Notas de Fútbol









No es por amargar la fiesta a valencianistas ni deportivistas, pero si ante rivales de mediocre nivel como el Saint Etienne o Nancy se pasan los apuros que se pasaron anoche en los enfrentamientos de los nuestros en Copa de la UEFA y que casi termina con la precipitada participación de los blanquiazules, no quiero imaginar qué puede suceder frente a los posibles contendientes con los que se toparán en los dieciseisavos de final, todos ellos procedentes de la Champions League.